miércoles, 18 de diciembre de 2013
Obtener la libertad del yugo humano sólo para ser siervos de nosotros mismos, esclavos de nuestros instintos sensuales, materiales y egoístas, no es libertad. Lograr liberarse de la tutela humana para tener oportunidad de lograr mayores placeres mundanos, no tiene validez como meta. Es simplemente canjear las limitaciones de los otros por las que nos dicta nuestro instinto.
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